“Por el Santo Padre y el Dogma”

Published on July 31, 2012 by in En Espanol

El 11 de Septiembre de 1999, El Dr. Mark Miravalle, Presidente de Vox Populi Mariae Mediatrici, el movimiento internacional que busca la solemne definición de la Madre de Todos los Pueblos como Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada, hizo la siguiente presentación en la Conferencia sobre el Triunfo del Corazón Inmaculado de María, llevada a cabo en New York.

Queridos Hermanos y Hermanas en el Inmaculado Corazón de María,

Permítanme empezar con las palabras de Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, de quien creo es la “pieza maestra” del Triunfo del Inmaculado Corazón de nuestra Madre:

“María es el atardecer de la Redención…espiritualmente crucificada con su Hijo crucificado (cf. Gál. 2:20), contemplo con heroico amor la muerte de su Dios, “consintió amorosamente a la inmolación de esta Víctima que Ella misma había dado a luz” (Lumen Gentium, 58)…de hecho, en el Calvario, se unió a sí misma con el sacrificio de su Hijo lo que llevó a la fundación de la Iglesia…Habiendo sufrido por la Iglesia, el rol de María como Corredentora no terminó con la glorificación de su Hijo” (Juan Pablo II, Discurso Papal dado en el Santuario de Nuestra Señora de la Alborada en Guayaquil, el 31 de Enero de 1985, publicado en L’Osservatore Romano el 11 de Marzo del mismo año).

Más que ningún otro papa en la historia, Juan Pablo II, ha llamado a nuestra Señora “Corredentora” –en al menos seis ocasiones- debido a su participación excepcional maternal en la Redención de la familia humana llevada a cabo por Jesucristo, el único Redentor y Rey de todos los pueblos y naciones. El prefijo “co” no significa igual, sino que viene de la palabra Latina “cum”, que significa “con”. El uso papal del titulo “Co-rredentora” aplicado a la Madre de Jesús, nunca pone a María a nivel de igualdad con Jesucristo el Redentor divino de todos. Más bien denota la participación excepcional de su corazón maternal en el sufrimiento redentor de Su Hijo, como la “Nueva Eva”, la nueva “Madre de los Vivientes”, como los Padres de la Iglesia se refieren a Ella.

Tal y como San Pablo invita a todos y cada uno de los Cristianos a convertirse en “co-trabajadores” (1Cor. 3:9) con Jesucristo, sin ponernos en nivel de igualdad con el único Señor y Dios, así también el título de “Co-rredentora”, se refiere a este sufrimiento sin paralelo del Corazón Inmaculado de nuestra Madre por cada uno de nosotros en el Calvario, pero nunca al nivel de divinidad. Al mismo tiempo, nuestra Madre Corredentora es nuestro ejemplo perfecto en el llamado escriturístico para que “hagamos lo que está faltando en los sufrimientos de Cristo por el bien de Su Cuerpo que es la Iglesia” (Col. 1:24); para ofrecer todos los sacrificios y sufrimientos de nuestro día, en unión con nuestro Señor Jesús para que se liberen las gracias del Calvario por la Iglesia y por el mundo.

Pero nuestro amado Santo Padre nos recuerda que: “El rol de María como Corredentora no termina con la glorificación de su Hijo”. Después de haber participado en la adquisición de las gracias del Calvario y habiendo sido dada a la humanidad como el regalo final del Señor Crucificado (cf. Jn 19:26), nuestra Madre continúa con su rol salvífico como Corredentora en la distribución de las gracias del Calvario como la Mediadora de todas las Gracias y Abogada. (Cf. Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, nn. 58-62). Como Mediadora de todas las Gracias, nuestra Madre Celestial alimenta a sus hijos terrenos con las inestimables gracias de Su Hijo, tanto en su amoroso servicio a Cristo el “único Mediador” (1 Tim 2:5), como en la unión intima con el Espíritu Santo quien, como el Santificador, escoge y distribuye todas Sus gracias celestiales a través de Su esposa e instrumento humano, el Corazón Inmaculado de María. Como Abogada del pueblo de Dios, nuestra Señora lleva todas las necesidades pedidas por la familia humana ante el trono de Cristo Rey, intercediendo por nosotros como Reina y Abogada en el Reino de Dios. Como Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada, Ella es verdaderamente la Madre de todos los Pueblos, buscando llevar a todos los pueblos y naciones al Corazón de Su Hijo Eucarístico.

Como Uds. saben, los tres grandes roles de nuestra Madre como Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada, forman parte de la doctrina oficial de la Iglesia en las enseñanzas del Magisterio Papal. Vox Populi Mariae Mediatrici (o la “Voz del Pueblo por María Mediadora”) está buscando el apoyo de nuestro amado Santo Padre “Totus Tuus”, para que defina papalmente los roles doctrinales de la Madre de todos los Pueblos, como Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada como dogma de la Iglesia, para que la Iglesia y el mundo conozcan al nivel más alto de verdad definida de que nosotros tenemos verdaderamente una Madre Celestial que está sufriendo por nosotros, nutriéndonos e intercediendo por nosotros. Más de quinientos cuarenta obispos, incluyendo 45 cardenales y cerca de 6 millones de Católicos (incluyendo a la extinta Madre Teresa de Calcuta) de los cinco continentes, están rezando y pidiendo para que este gran Papa Mariano honre pronto a nuestra Santísima Madre con esta gran corona dogmática.

¿Porqué es tan importante que la Madre de Todos los Pueblos sea papalmente proclamada como la Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada? En el gran misterio de providencia y libre albedrío, Dios ha querido que ciertas acciones se den sólo a través de la libre cooperación del hombre. Dios respecta nuestra libertad y no fuerza su gracia de Su gracia sobre nosotros. Y así como Dios esperó el libre ¨fiat¨ de una mujer joven para darnos al Redentor (Lc 1:38), de igual manera ahora la misma Mujer -respetando nuestra libertad- espera el libre ¨fiat¨ de un hombre, nuestro amado Vicario de Jesús en la tierra, para liberar una gran abundancia de gracias sobrenaturales sobre la Iglesia y el mundo entero. Pero como Juan el discípulo amado ¨recibió¨ a María ¨en su casa¨ (Jn 19:27), de la misma manera nuestro Santo Padre debe ¨dar la bienvenida¨ a María en las casas y los corazones de la familia humana, por medio de proclamarla papalmente como la Madre de Todos los Pueblos al nivel más alto de autoridad y verdad de la Iglesia.

Mis queridos Hermanos y Hermanas Marianos, creo que hemos llegado un punto de clímax histórico, en esta definida ¨Era de María¨. Nuestros corazones todos anhelan el cumplimiento de la gran profecía de nuestra Señora dada en Fátima que dice: ¨Al final, mi Corazón Inmaculado triunfarᨠ(13 de Julio de 1917). La proclamación papal de nuestra Señora como Corredentora, Mediadora de todas las Gracias y Abogada, por el Vicario de Cristo, es la invitación libre en nombre de la humanidad que permite a nuestra Madre Espiritual ejercer plenamente sus roles maternales de corredención y mediación para traerle a sus hijos terrenales las gracias celestiales tan críticamente necesitadas por la Iglesia y el mundo contemporáneo.

Como tal, este quinto y último Dogma Mariano iniciará el Triunfo del Corazón Inmaculado de María. Sus títulos son sus obras y sus funciones por la Iglesia, y la proclamación papal de la verdad total sobre nuestra Madre María y sus obras santificantes por la Iglesia y el mundo, la liberará a Ella para usar Su poder total de maternal intercesión por las graves necesidades de la humanidad contemporánea. Nuestra Madre se refiere a este rol salvífico otorgado a Ella por la Santísima Trinidad, cuando dijo en Fátima: ¨Dios quiere establecer la devoción a mi Inmaculado Corazón¨, apareció como muestra ¨Madre Dolorosa¨ el día del gran milagro solar y suplicó al mundo que respondiera a Su llamado porque ¨Sólo Ella puede salvarlos¨ (13 de Julio de 1917).

El Sábado 31 de Julio de 1999 fui nuevamente bendecido, al poder atender la Misa matutina del Papa Juan Pablo II en su residencia veraniega de Castel Gandolfo y hablar posteriormente con Su Santidad. Pude comunicarle el enorme progreso internacional del movimiento Vox Populi Mariae Mediatrici y del apoyo orante de muchos millones de fieles Marianos de todo el mundo: cardenales, obispos, clérigos, religiosos e igualmente de laicos, por la definición papal del Quinto Dogma Mariano.

Ahora, mis amigos en los Corazones de Jesús y María, les pido un regalo especial para el Santo Padre y para nuestra Señora. Pido a cada uno de ustedes consagrados al Corazón Inmaculado de María que hagan una promesa personal el día de hoy, y que es el agregar en cada Rosario, en cada Misa, en cada hora de Adoración Eucarística, cada ayuno, cada sacrificio diario de cualquier tipo, desde ahora hasta que se dé esta gran proclamación papal del Quinto Dogma, la siguiente sencilla intensión: ¨Por el Santo Padre y por el Dogma¨.

Esta sencilla intensión desde el corazón, agregada a cada una de sus oraciones y sacrificios diarios, será un regalo espiritual para nuestra Madre de Todos los Pueblos y para nuestro amado Santo Padre, con una fuerza y eficacia espiritual más allá de cualquier poder humano.
Hagamos cada uno de nosotros, hermanos y hermanas en el Corazón Inmaculado de María, nuestra humilde parte como co-trabajadores o ¨co-redentores¨ con nuestra Madre Co-redentora y nuestro Santo Padre Totus Tuus, para que se dé la realización plena de la gran profecía de Fátima de que ¨al final, mi Corazón Inmaculado triunfará¨, y la gran profecía Mariana escriturística de que ¨ Me llamarán bienaventurada odas las generaciones…¨(Lc 1:48).

Disponible para reproducción y distribución libre. Para mayor información sombre el movimiento por el Quinto Dogma Mariano o por hojas de petición, favor de contactar a: Vox Populi Mariae Mediatrici, Centro de Distribución, Blvd. Puerta del Sol 502-9, Colinas de San Jerónimo, 64630 Monterrey, N.L., México. Email: lbejar@spe.com.mx