Estoy muy feliz de expresar mi aval incondicional al movimiento Vox Populi Mariae Mediatrici y al tercer volumen de sus Bases Teológicas de la serie intitulada María Corredentora, Mediadora de todas las Gracias, y Abogada Bases Teológicas III: Discernimientos Contemporáneos sobre un Quinto Dogma Mariano.

Verdaderamente nada es imposible para Dios, nuestro Abba Padre. A través del poder del Espíritu Santo predestinó a una condescendiente Virgen Judía, para dar a luz a Jesús su único Hijo. La Inmaculada Virgen María nutrió Su niño hasta la edad adulta con la asistencia amorosa de San José su esposo fiel.

Desde el principio del tiempo, ninguna mujer puede ser comparada a María sin pecado en su humildad y en su indescriptible sufrimiento durante la pasión y muerte de su Hijo. No es sorprendente que Ella haya sido asunta al cielo en cuerpo y alma y gloriosamente coronada como Reina.

Como Madre de la Iglesia y de toda la humanidad, se ha aparecido muchas veces a Sus hijos, especialmente en estos últimos tiempos, con el mensaje fundamental de amar a Jesús, su Iglesia y a toda la humanidad.

El Santo Padre, el Papa Juan Pablo II, fielmente vive su lema, “Totus Tuus” y es un firme creyente en la doctrina existente mariana sobre la Corredentora, Mediadora y Abogada, y yo creo en el Quinto Dogma Mariano. También creo que él será guiado por el Espíritu Santo, sobre cuando lo defina, quizá sea como parte de la Nueva Evangelización 2000.

En algunas ocasiones es objetado que quizá el ecumenismo sea dañado si este último Dogma Mariano es definido. Esta posición no sólo manifiesta una falta de conocimiento verdadero sobre el Ecumenismo como lo enseña el Santo Padre en Ut Unum Sint, sino también es estar en contra de las palabras reveladas en forma privada por Nuestra Señora misma. En el año de 1945 en Amsterdam, Nuestra Señora de todas las Naciones reveló a una vidente, Ida Peerdeman, la urgente necesidad de la proclamación del último Dogma Mariano para apresurar el Triunfo del Sagrado Corazón de su Hijo. Estos mensajes han sido considerados aceptables por la consciencia individual del ordinario local.

Con una fe infantil Teresiana, en los misteriosos y hermosos designios de Abba Padre, y con una verdadera apreciación por los mensajes de María, Madre de todas las Naciones y Reina de los Profetas, dados a nuestra época contemporánea, creamos que a través de su poderosísima intercesión, llegará definitivamente el día cuando habrá un sólo pastor y un sólo rebaño.

¡Apoymos la ¨sabiduría de Nuestra Mamá¨!.

Con amor en Jesús y María,

Muy Rev. Nicolas D’Antonio, O.F.M.
Emérito, New Orleans, U.S.A.