En el 93º aniversario (13 de Mayo del 2010) de la primera aparición de Nuestra Señora del Rosario a los 3 niños portugueses, el Papa Benedicto se dirigirá al mundo desde este favorecido santuario Mariano. En medio de un ataque sin precedentes sobre el papado en estos días, y a la luz de la profecía de Fátima del 13 de Julio de 1917, de que “el Santo Padre tendrá que sufrir mucho”, muchos se preguntas si esta profecía no sólo se refiere al atentado de Juan Pablo II en el mismo aniversario en 1981, sino también a los ataques gravemente injustos hechos al presente contra nuestro santo Vicario de Cristo.

“Sólo Ella puede ayudarle”. Estas palabras de Nuestra Sra. de Fátima hablan también de la presente crisis en la Iglesia y del ataque específico al papado. Muchos fieles creen que volviendo a Nuestra Señora en este tiempo de crisis eclesial, sea la última respuesta. el El Cardenal Ratzinger parece confirmar esto, al menos en principio en su famoso Reporte Ratzinger de 1984, en el que él identifica el remedio a la crisis omnipresente de fe y cultura de hoy precisamente por “tornar a María”.

En la mente de un grupo significativo de cardenales, obispos, teólogos y laicos, la mejor defensa para el papado de Benedicto XVI es una ofensiva Mariana. El 25 de Marzo del presente año, una representación internacional de numerosos miembros de la jerarquía Católica, la comunidad teológica y laicos se reunieron en el Forum del Vaticano en Roma para hablar a favor de una solemne definición de la maternidad espiritual universal de Nuestra Señora, por amor a la verdad y como un remedio Mariano por los graves males que enfrenta actualmente la Iglesia.

Organizado por la Revista Inside the Vatican, este “Día de Diálogo” Romano sobre el 5º dogma Mariano (ver www.insidethevatican.com), puesto en relieve por obispos de 4 continentes, teólogos Católicos y Protestantes, e incluso embajadores en el Vaticano.

“Creemos que el 5º Dogma Mariano ayudará a protegernos de desastres”, así dijo Mercedes Tuason, Embajadora de Filipinas en el Vaticano. La embajadora leyó una carta de la Presidente de Filipinas, Gloria Arroyo, que fue dirigida y presentada al Papa Benedicto XVI en Agosto del 2009, en la que la Presidenta solicita la definición papal de María como la Madre Espiritual de la humanidad, a favor de la nación Filipina. Los obispos asiáticos, en el mismo foro, elevaron una fuerte voz por el dogma Mariano, como una ayuda poderosa en la evangelización Cristiana de Asia, en particular de China.

Los temas que han dominado, y en gran medida paralizado, los diálogos ecuménicos en el primer mundo en relación a María (comunión de los santos, la gracia sola, la fe sola, etc.), fueron discutidos como fundamentalmente irrelevantes para los pueblos aun no bautizados de Asia. “El símbolo Chino de amor es una madre sosteniendo a un niño”, comentó el Arzobispo Ramón Argüelles de Lipa, Filipinas, quien explicó que el concepto de una madre trayendo misericordia y redención de un dios a sus hijos en una idea estándar y muy aceptada en la cultura Asiática. De hecho, en algunos casos en donde un sistema de creencia oriental no tiene un intercesor femenino entre ellos y un dios, se lo inventan. “Ya tenemos una”, declaró el Arzobispo Argüelles, “en la persona de María Corredentora, Mediadora de todas las gracias y Abogada”.

El Arzobispo M. Chinnappa de Madras, India, confirmó este mismo llamamiento Asiático de una madre trayendo las gracias y la misericordia de Dios a la humanidad. Reportó que gentes multi-religiosas del segundo país más grande acuden a los santuarios Marianos debido al consuelo que reciben del concepto y de la intercesión real de una madre. También se refirió a la entusiasta recepción que recibió de Musulmanes, Hindúes y Cristianos por igual, de sus propias repetidas enseñanzas de los roles de Nuestra Señora como madre espiritual de la raza humana, y de su solemne proclamación papal. Ha recibido una entusiasta respuesta favorable no sólo en la India, sino también en otros 10 países en los que ha predicado y enseñado la necesidad de un quinto dogma Mariano.

El ex obispo militar Argentino, Antonio J. Beseotto, defendió el título de Corredentora como un título Católico tradicional y apropiado para describir los sufrimientos de María con Jesús en la obra de la Redención. El prelado Argentino, bien conocido por su valiente posición contra el uso del gobierno Argentino de la anticoncepción y el aborto en el 2004, transmitió el apoyo masivo de América Latina por esta potencial definición papal Mariana, mismo que incluye cientos de obispos, millones de fieles y miles de religiosas contemplativas que rezan diariamente porque el Papa Benedicto proclame este dogma Mariano.

La principal objeción planteada recientemente a esta definición Mariana ha sido su efecto potencial en el ecumenismo, ya que varios cuerpos Cristianos fuera de la comunión con Roma, se opondrían a cualquier expresión de la infalibilidad papal y con mayor razón a una definición Mariana. En respuesta, la teóloga Anglicana, Dra. Judith Gentle, miembro de la Sociedad Mariológica de Nuestra Sra. de Walsingham en Inglaterra, se refirió a esta probable proclamación por el Papa Romano como aquel que constituye el remedio actual para las dificultades ecuménicas que estamos enfrentando en el presente.

“Lejos de ser un obstáculo” –remarca- “la entrada de la madre en los esfuerzos de unir la familia de Cristo, es precisamente lo que es necesario en este momento del viaje ecuménico”. La teóloga Anglicana declaró que ella y muchos otros “hogares de la fe Cristiana”, ven al “obispo de Roma” como la única persona y oficina que pueda efectuar el remedio ecuménico”, proclamando y de esta manera liberando así a la madre de Jesús para interceder por la unidad Cristiana, la que está simplemente más allá de nuestras habilidades humanas.

En un punto en el diálogo, un miembro de la audiencia objetó: “Porqué imponer un nuevo dogma a la gente, si esta doctrina Mariana es algo ya enseñado por la Iglesia?” El Obispo José Bagobiri de Nigeria respondió que la pregunta en sí misma refleja un concepto equivocado del dogma Católico. “Los dogmas de la Iglesia no son impuestos, sino más bien propuestos” –declaró- en el sentido de que revelan verdades divinamente reveladas los que llaman a todos los miembros de la Iglesia a aceptarlos y celebrarlos. Entre mejor pueda ser la verdad propuesta en la forma de una definición solemne, cuanto más conduce a un adecuado entendimiento y libre consentimiento de la verdad que encarna el dogma. La libertad de uno viene cuando aceptamos o rechazamos ser Católicos -no en qué doctrinas o dogmas que objetivamente son verdades en sí mismas- uno quiere asentir como Católico.

Un dogma es la “perfección de una doctrina” como lo anotó Pío IX en su definición solemne de la Inmaculada Concepción. Si una doctrina ya ha sido enseñada por el Magisterio, es algo que obliga a los fieles a una aceptación religiosa de mente y voluntad a la mentalidad manifiesta del Papa (cf. Lumen Gentium, 25).

Mientras el Papa Benedicto busca la intercesión de Nuestra Señora el 13 de Mayo -aniversario de Fátima- por nuestra asediada situación eclesial, se nos recuerda de un pontífice anterior dirigiéndose a María, durante un grave tiempo histórico para la Iglesia.

En 1848, el Beato Pío IX fue obligado a huir del Vaticano bajo un violento ataque de las fuerzas socialistas. Mientras estaba en el exilo y después de haber consultado algunos prelados Marianos, el maltratado Pontífice concluyo que el último remedio para el papado y la crisis en la Iglesia sería la definición solemne de la Inmaculada Concepción, y al hacerlo, atraer la poderosa intercesión de Nuestra Señora en la agitación eclesiástica. El Papa definió el dogma y el papado y la Iglesia fue prontamente restablecida a su previo respeto y más allá de manera significativa.

¿No estaremos enfrentando una situación paralela en nuestros días, con los medios seculares del mundo y aun algunos miembros equivocados de la Iglesia que están pidiendo a gritos en medio de la crisis eclesial internacional, la dimisión de nuestro amado Santo Padre? Quizá necesitamos el mismo remedio Mariano, cuando todos los esfuerzos humanos de diplomacia y justicia parecen estar lejos de ser suficientes para las crisis actuales de la Iglesia y del Papado, una proclamación Mariana que reconozca los roles de María de intercesión, y al hacerlo así, traerlos poderosamente en plena acción hoy, por nuestra Iglesia y por nuestro Papa.

Algunos quizá argumente que debido a los ataques existentes al Santo Padre, lo último que el debería hacer es detonar más controversia con un dogma Mariano sobre la maternidad espiritual de María. Pero la historia y la fe combinada han demostrado que cuando la Iglesia ha enfrentado sus más grandes batallas, ya sean las persecuciones romanas en los primeros siglos, las de invasores extranjeros en lugares como Lepanto y Viena en más recientes siglos, o la de los asaltos seculares y de los medios en el tercer milenio, yendo a María con convicción y fortaleza, efectúa un libramiento de gracia que empoderar, protege y santifica la Iglesia de manera que sólo puede ser descrita como sobrenatural. La Iglesia necesita hoy un remedio sobrenatural. La Iglesia necesita hoy a su Madre.

“Que la Iglesia sea así Renovada por Sacerdotes que Sean Santos”

Madre Inmaculada,
en este lugar de gracia,
convocados por el amor de tu Hijo Jesús,
Sumo y Eterno Sacerdote, nosotros,
hijos en el Hijo y sacerdotes suyos,
nos consagramos a tu Corazón materno,
para cumplir fielmente la voluntad del Padre…
Madre de la Iglesia,
nosotros sacerdotes, queremos ser pastores
que no se apacientan a sí mismos,
sino que se entregan a Dios por los hermanos,
encontrando la felicidad en esto.
Queremos cada día repetir humildemente
no sólo de palabra sino con la vida, nuestro “aquí estoy”.
Guiados por ti,
queremos ser Apóstoles
de la Divina Misericordia,
llenos de gozo por poder celebrar diariamente
el Santo Sacrificio del Altar
y ofrecer a todos los que nos lo pidan
el sacramento de la Reconciliación.
Abogada y Mediadora de la gracia,
tu que estás unida a la única mediación universal de Cristo,
pide a Dios, para nosotros,
un corazón completamente renovado,
que ame a Dios con todas sus fuerzas
y sirva a la humanidad como tú lo hiciste…
(Extracto del Acto de Encomienda y Consagración de los Sacerdotes al Inmaculado Corazón de María, Papa Benedicto XVI. Fátima, 12 de Mayo del 2010. La liga para la oración completa
está en www.motherofallpeoples.com)

“Queridos amigos que están enfermos, reciban la llamada de Jesús que pronto pasará entre Uds. en el Santísimo Sacramento, y encomiéndele cada revés y dolor que tengan, para que se conviertan –de acuerdo a su designio- en medios de redención para el mundo entero.
Uds. serán redentores con el Redentor, así como son hijos en el Hijo.
En la cruz…está la madre de Jesús, nuestra madre”.
(Extracto de la Bendición a los Enfermos, Papa Benedicto XVI, Fátima, 13 de Mayo del 2010. La liga para la oración completa está en www.motherofallpeoples.com)